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  • El Pincha Uvas

Rufus (esp)

La vida se compone de muchas cosas diferentes.

Está hecha de momentos.

Está hecha de encuentros.

Está hecha de elecciones.


Está hecha de coraje.


¿El coraje de qué?

El de no sucumbir a las cicatrices que llevamos en nuestra piel y en nuestro corazón.

El de querer cambiar para ser mejores personas.

El de querer aprender de la gente que nos gusta.

El de decidir, de comprender, de elegir.


Se necesita coraje para ser. Y coraje para estar. Punto.

Hace una semanas hice un maravilloso paseo en bicicleta con Luca y Paolo.


"Chicos, ¿sabéis que puede llover?"

"No importa, si no diluvia saldremos igualmente. Arriesguémonos. Si el día es bonito sería una pena no disfrutarlo por miedo a (quizás) mojarse".


"¡Tendremos ques levantarnos muy temprano!"

"¿Y qué? Si lo hacemos, pasaremos un buen día. La elección es sencilla. Vamos".


Tenemos que reconocer lo que es bueno.

El mundo, la gente en general, está demasiado acostumbrada a quejarse, a criticar, a cotillear.

La mayoría se pararía para decir: "no vayamos, porque nos podemos mojar".

¿Y qué consiguen con ello? ¡Nada!

Pero, ¿y si abrimos los ojos y vemos algo más? ¿Y si nos entrenamos cada día para reconocer la luz en lugar de buscar siempre la oscuridad?


Lo feo trae cosas feas. Lo bonito trae cosas bonitas .

Si buscamos la luz, veremos más luz.


Debemos devolver a la vida lo que nos da.
¿Y cómo se hace?

Aportando esfuerzo, sacrificio, constancia, resistencia, ganas, trabajo.


¿Y para qué?

Para ver cosas bonitas, estar con gente que nos hace sentir bien, alcanzar metas que parecían imposibles.

Si no nos hubiéramos arriesgado, no habríamos vivido un día maravilloso de vida, deporte, naturaleza y amistad. "¿Y sabes que?, ¡ni siquiera nos mojamos!"


Al fin y al cabo, luchamos para vivir mejor. Y ayudar a vivir mejor.


No fue un fin de semana fácil de organizar.

Luca tuvo que tener en cuenta a su familia.

Paolo tiene cuatro hijos y una esposa.

Yo tuve que averiguar cómo gestionar algunas cosas.


Tuvimos que tomar decisiones sobre lugares, kilómetros y altitud.

La preparación física de cada uno también era diferente.

El récord de distancia de Paolo también formaba parte del programa. Y eso no es poco.


Maccagno está a más de dos horas de mi casa (¡qué lugar tan maravilloso!).

Y el tiempo no parecía demasiado bueno.


Podríamos haber encontrado un millón de excusas para quedarnos en una "zona de confort".

¡Pero decidimos buscar las cosas bonitas!

Elegimos el coraje de decir no al sofá y al sillón.

Decidimos ir.


Paolo (y su esposa) y yo no nos habíamos visto en 20 años. Nunca había visto a sus hijos.

Luca aprovechó la ocasión para ver a sus sobrinos y a su familia.


El viernes cenamos todos juntos.

Nos (re)gustamos.

Nos pusimos al día.


El sábado nos despertamos a las 6:15. A las 7:20 estábamos en el tren hacia Bellinzona.

Antes de empezar tomamos un café suizo que se paga como si fuera oro!


Empezamos.

Un golpe de pedal, otro.


El día estuvo lleno de sol. No tomamos ni una sola gota de agua.

¿Paolo estableció su récord de distancia? ¡Claro que sí!

120 km x 1950 m de desnivel.


Y la verdadera pregunta sigue siendo. ¿Por qué este artículo se llama Rufus? ¿Quién es Rufus?

Agnese es la hermosa hija de Paolo. Primer año en el instituto.

Rufus es el apodo del chico que es el primero en darle la bienvenida a la escuela. Es acogedor, atento, interesado. Y ella se ha sentido menos sola en los tres primeros días de su nueva aventura.


Rufus es todos nosotros.
Rufus es un encuentro.
Rufus es el que nos ayuda a abrir las puertas.
Rufus es la amistad.

Paolo y Luca han sido Rufus para mí. Me han animado a hacer y ver cosas bonitas.

Me gustaría tener muchos(as) Rufus.

Y me gustaría poder ser Rufus para alguien.


Viva el coraje!




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