top of page
Cerca
  • El Pincha Uvas

El anillo

The ring (el anillo) era una película que daba mucho miedo.

La vi hace años. Recuerdo la tensión que provocaba.

En resumen, una de esas películas que no te alegran la noche.


Pero no, no hablaré de esta película.

Hablaré totalmente de lo contrario.

Escribiré sobre la atención, el amor y la sencillez.


¿Recuerdas cómo eras a los 14 años?

Tengo un recuerdo de mí mismo. Pero no sé si es real.


  • Recuerdo a un chico con peso fluctuante.

  • En esos años me rompí el ligamento cruzado anterior por primera vez. Estábamos de semana blanca con la escuela. Nunca había esquiado ni sabía frenar. Pero aun así me puse a "huevo" para bajar rápido. Había la chichs en el telesilla y quería presumir. Lo hice muy bien. Estoy seguro que me vieron. Me caí como un tonto y me rompí la rodilla. Las chichas me vieron bien. Y lo mismo hizo el resto de la gente.

  • En esa época mis padres se separaron. Lo que viví me sirvió para ser lo que soy ahora.

  • Jugaba mucho al fútbol. Fue el primer año que me llamaron para la selección territorial. Me alegré mucho.

  • Ese año empecé el instituto y conocí a Emma, María Rosa, Lourdes y los Joseps. Han pasado treinta años y siguen siendo mis amigos.

  • Durante ese tiempo intenté dejarme el cabello largo. Parecía un africano. Me quedaba fatal.

  • Cuando tenía 14 años empecé a mirar a algunas chicas. Pero nadie me "notaba". Era mejor centrarse en el fútbol. Era mejor en eso.

  • Yo era un tipo sociable. Siempre lo fui. Tenía un buen corazón, pero estaba todo patas arriba. Qué periodo tan complejo! De vez en cuando me sentía como uno que se comportaba mal con la gente. Aunque no creo que nadie me recuerde así. Todos me recuerdan como un buen chico.

  • Me sentía demasiado grande para ser pequeño. Y demasiado pequeño para ser grande. Fue duro. Me sentía inadecuado en todas partes.

  • Empezaba a ver mi primer bigote, los granos, el cambio de voz, la piernas de futbolista y las ganas de salir de fiesta.

  • Ese fue el año en que el juez me preguntó con quién quería estar. Recuerdo su despacho como si fuera ahora. El recuerdo permanece imborrable.

  • Esos años, y todos los posteriores, los pasé buscando mi lugar en este mundo. Ahora tengo 44 años. Y sigo buscando ese lugar.


¿Y por qué te estoy contando todo esto?

Porque hay un chico de 14 años que me ha robado el corazón. Sí, ese corazón mío que nunca encuentra su lugar en este mundo.

No es cierto que todos los adolescentes estén orientados únicamente hacia el teléfono o que sean superficiales.


  • Conozco a un chico de 14 años que está encantado de explicar lo que vive.

  • Conozco a un chic de 14 años que abraza y se deja abrazar.

  • Conozco a un chico de 14 años que juega con niños pequeños durante horas el día del cumpleaños de su hermano.

  • Conozco a un chico de 14 años sonriente, sencillo y libre. Se viste como le da la gana, no se conforma con las modas y no se deja pisotear. Y así tendríamos que ser todos.

  • Conozco a un chico de 14 años que no se avergüenza de llevarse a su hermano pequeño con sus amigos o de salir con los amigos de su hermana mayor.

  • Conozco a un niño de 14 años que sabe lo que es "bueno" y lo que es "malo".

  • Conozco a un chico de 14 años con el que iría a bailar. Debe ser un tipo divertidísimo.


Conozco a un chico de 14 años que va con su primo a la feria de artesanía y a la vuelta le pasa esto:

"Papi, me he comprado unos anillos."

"Eso es genial Teudis. Yo también los llevaba en el instituto. ¿Sabes que aún me los pondría?".

"Lo sé papi. Lo sé."

Entra en casa. Y sale inmediatamente.

"Toma. He comprado este anillo para ti. Lo siento. Lo quería oscuro porque creo que te puede gustar más, pero no lo he encontrado. Lo he comprando grande para el pulgar. Creo que te podría gustar llevarlo allí".

Lo ha acertó todo. Y me conmovió.


Atención. Simplicidad. Corazón.

Conozco a un chico de 14 años que es así.

Se llama Teudis. Y no soy yo.


¡Larga vida a los jóvenes!















1 visualizzazione

EL
PINCHA UVAS

bottom of page